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¿Qué harina debo utilizar? He escuchado que la de trigo no es tan “buena”…

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Fit my dish, Número 21, The Fit Way

¿Qué harina debo utilizar? He escuchado que la de trigo no es tan “buena”…

De qué forma la publicidad nos ha influenciado en nuestra forma de consumir productos básicos satanizándolos

Así mis pacientes a cada rato… pareciera que la publicidad últimamente nos motiva a pensar que algunos alimentos son nocivos o “malos”. O que algunos son mejores que otros. Tal es el caso de la harina de trigo en particular. Parece que siempre se está buscando reemplazar con algún otro tipo de harina, como la de almendras, la de avena, la de amaranto o cualquier otra.  Sin embargo NO se trata de confirmar cuál es la mejor. Lo que sí quiero lograr con este artículo es que pensemos cómo llegamos a satanizar un producto que es parte de la canasta básica y que se ha utilizado comúnmente por muchísimas décadas, incluso siglos…

“Cómo llegamos a satanizar un producto que es parte de la canasta básica y que se ha utilizado comúnmente por muchísimas décadas, incluso siglos”

 ¿En qué momento  comenzamos a satanizar la harina de trigo?, ¿Cuándo se estableció la importancia de comer todo libre de gluten?, ¿Qué fue primero el huevo o la gallina? . Primero empezamos a creer que la harina de trigo no era tan “buena”. Luego se empezó a hablar de la enfermedad celíaca (en la que el tratamiento nutricional principal es la eliminación del gluten)…. ¿O fue al revés? Yo primero conocí la enfermedad celíaca (me hablaron de ella en la universidad cuando estudiaba la licenciatura). Años después empecé a escuchar por todos lados que no había que comer gluten porque no era tan “bueno” para la salud pero estoy segura que a muchas personas les pasó al revés. Primero escucharon que no había que consumir tanto gluten y luego escucharon que la razón era la celiaquía. 

He preguntado a personas por qué razón comen productos libres de gluten y me dicen que porque la harina de trigo “engorda” o no es tan buena … yo considero que bajo ninguna circunstancia es válido haberle creado esa fama a un alimento. Además que desde luego ninguno tiene la capacidad de hacerte subir de peso por sí solo.

Incluso una vez en una panadería (que sólo venden productos libres de gluten), le pregunté a la joven encargada que si hacían los productos entonces con avena… (es decir sin trigo) y muy sorprendida me contestó “¡Claro que no!, ¡Aquí todo es libre de gluten!” A lo que yo respondí “La avena no contiene gluten”…. La joven se quedó muy callada….

Comprendo que hay personas que padecen la enfermedad celíaca y que no deben consumir gluten porque les afecta directamente, incluso en síndrome de intestino irritable … pero fuera de ahí ¿Por qué ? Creo que es aceptable la preferencia, probar comidas nuevas y productos , la mercadotecnia que nos hace que nos den ganas de comprar algo nuevo etc…  pero de ahí a decir que prefieres cualquier otra harina ya por siempre, sin fundamento alguno, solo porque alguien te dijo “A mi me funcionó para bajar de peso” o porque lo leíste de algún “influencer” en RRSS…. ¡Creo que somos mucho más grandes que eso!

¡No nos dejemos influir sólo porque sí!, ¡Cuestionemos! Esto tiene un trasfondo y no nos brinda nada positivo seguir la corriente sin cuestionarnos. Preguntémonos, ¿Por qué ?, ¿Para qué ?, ¿Quién lo dice y por qué le creo a esa persona ?, ¡Somos libres, seres pensantes y curiosos!

Ojo: Como siempre les digo, no se trata de satanizar el resto de las otras harinas, yo uso mucho la de avena (que por cierto la muelo en mi licuadora y ya, no es necesario que compres una nueva de 300 pesos MXN. Se vale, a veces sabe más rica, e inclusive le va bien a esa receta… pero jamás pensando o diciendo que es mejor, porque ¡NO lo es ! Cada una de estas harinas tienen diferentes valores nutricionales y eso es todo…

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